Pedir perdón...

Anda la frase de marras en boca de todos. Deben pedir perdón. Se está usando un acto privado como arma psicológica para dar carta de normalidad a los autodenominados presos políticos que no son más que una panda de asesinos que mataron y matarán a sus víctimas por el mero hecho de ser españoles.

Es un escándalo. No puede ser. Que pidan perdón. Y todo arreglado. Como si el hecho de que alguien pida perdón, que no es el caso, implique que el ofendido se lo conceda. Y como si el hecho de que una vez concedido el perdón, si el ofendido tiene sentimientos cristianos, tal cosa implique el incumplimiento de la Ley.

No van a pedir perdón. No lo harán. No lo harán porque ellos son la izquierda superior bajo cuyo manto se pueden cometer todo tipo de tropelías, asesinatos incluidos, sin que quede la más mínima rémora de culpabilidad. La izquierda se considera a si misma el bien supremo, la razón, la decencia, la virtud, la verdad y la vida. Y no olvidemos que ETA es de izquierdas. Así pues, ellos no pueden, ni deben, pedir perdón. 

Y no pueden hacerlo porque esa izquierda, incluso la asesina etarra, se ha legitimado de tal modo en España, con la excusa de un victimismo que viene de mucho antes de Franco, que ahora ya es imposible lo que en cualquier otro lugar sería normal, que se pidiera perdón por los errores, más si estos vienen avalados por una sentencia judicial. Pero no. Expaña "is diferent" y aquí no pedirá perdón ni dios. Y si lo hacen será, como mucho, vía crucecita en un papel "oficial", sin mirar a los ojos a la víctima, sin auténtico examen de conciencia, sin arrepentimiento y con nulo propósito de enmienda. 

Porque ellos son mejores, porque no lo hicieron con mala intención, porque aunque evidentemente se hayan equivocado ellos lo hacen todo bien, incluso matar a inocentes, que para eso son la izquierda y porque las bases de la derechona fascista y crispadora se lamentarán durante unos días, se conformarán con que las noticias que les desagravian aparezcan en la última página de algún periodicucho local y 3 segundos en alguna tele autonómica preferentemente del PP, no montarán un espectáculo de un par de narices, ni se irán al juzgado a interponer unas cuantas querellas contra todos los que participaron y participan en las negociaciones. Y además, como buenos cristianos que perdonan, pondrán la otra mejilla. 

Mariano, que Dios dijo hermanos, no primos…