Artículo 15...



"Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes. Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan disponer las Leyes penales militares para tiempos de guerra". 

Lo que no nos dice la Carta Magna es que éste derecho fundamental podrá ser aplicado a cualquier bicho con patas, pero no, a nosotros mismos. Y mucho menos cuando nos encontremos "dentro de mamá"...



Quede claro, que el que suscribe es un amante de los animales, que ha tenido a lo largo de su vida diversas mascotas a las que ha cuidado con amor y que le han dado grandes satisfacciones. 


Simplemente me gustaría hacer hincapié en que cualquier "bicho" tiene derecho a la vida, y se persigue y castiga a quien dañe a uno de ellos, cosa que me parece perfecta. Hay incluso quien ha llegado a proponer que algunos "bichos", tengan algo parecido a los Derechos Humanos. Eso simplemente me parece una #giliprogrez, pero qué le vamos a hacer, vivimos en Progrelandia y hay cosas que nos vienen impuestas, la estupidez una de ellas.

Lo que no me parece de recibo es que no se persiga y se castigue a quienes en nombre de un supuesto derecho asesinan a los de su propia especie. Se les debería perseguir y sancionar exactamente igual que se hace con quien maltrata un animal. Y no se hace.

Normalmente y en nuestras vidas cotidianas no nos paramos a pensar estas cosas, como no nos paramos a pensar en lo realmente importante. Cualquier ser humano que medite un poco sobre ello llegará a la conclusión de que es repugnante vivir en una sociedad donde hasta una cucaracha tiene derecho a la vida y en cambio nuestros futuros hijos, no.

¡Realmente somos una sociedad avanzada y refinada!...

Ayer, se cumplieron 2 años de la Ley Aido que se ha llevado por delante la vida de más de 230.000 seres humanos. Sirva este post para recordarlo...