Los estafados...

Somos los estafados... Aproximadamente tenemos entre 40 y 50 años y nos estafaron. Vaya si nos estafaron... Nos criaron, de niños, en la Dictadura, más tarde, en la preadolescencia, o adolescencia, según la edad, nos explicaron que íbamos a tener democracia y nos lo creímos. Nos hablaban de la libertad, de la democracia, de lo maravilloso que iba a ser todo tras la muerte del Dictador malo y perverso que habíamos tenido hasta entonces. Los mismos que hasta el día anterior habían estado poniéndonos de pie ante su foto, presente en todas las aulas de la antaño llamada nación Española, hoy Progrelandia. Los mismos. Y nos estafaron con esa cantinela de libertad, democracia y toda la montaña de enormes mentiras que nos contaron...

Conocemos la Historia de España porque la aprendimos de los maestros, de aquellos maestros de antes de que los progres nos trajeran la cursilería de “profesor” que todo buen maestro aborrece. Aquellos “profes” que no nos obligaban a hablarles de usted y que lo emponzoñaron todo. Querían ser nuestros colegas y sólo consiguieron que nadie les tomara en serio. Fumaban porros delante nuestro porque era moderno y sólo consiguieron que aún seamos la generación que más gente dejó en los cementerios con las venas agujereadas y el cuerpo lleno de caballo. No calibraron que los chicos no estaban preparados para saber decir hasta aquí y los chicos pasaron de los porros al ácido y del ácido al caballo. Y así, como por arte de magia se cargaron a una gran parte de nuestra generación... Nos estafaron... 

Eran parte del Estado nuevo que nacía y nos estafaron en la adolescencia, y eso marca mucho; y luego su maravilloso, democrático y libre Estado ya nunca ha dejado de mentirnos y de seguir estafándonos...


Pasado el tiempo empezaron a estafar a nuestros hermanos pequeños y ahora lo hacen con nuestros hijos. Ahora lo que se estila es la coca y beber como cosacos. Los chicos de ahora tumban a un regimiento de Legionarios en menos de lo que canta un gallo y la mayoría tendrán el tabique operado antes de los 40. Hoy día somos para orgullo patrio una potencia mundial en consumo de drogas. Blandas, duras y de todo tipo... En eso si somos supercampeones. 

Se cargaron la juventud y no eran conscientes de que estaban sembrando la semilla que acabaría con su invento: una sociedad putrefacta que apesta a vicio, corrupción y basura...

Pero no contaban con que los estafados salieran respondones... Pensaban, puede que con parte de razón, que todos estaríamos o muertos o retirados oportunamente con una paguilla aseada. Los que conseguimos sobrevivir nos hemos convertido en fascistas que dicen ellos. 

Fascistas nos llaman. Con un par... 

Les damos miedo... 

Les damos miedo porque saben que los conocemos, porque saben que sabemos donde estuvieron entonces y donde están ahora. Pero sobre todo porque sabemos como lo hicieron. Sabemos que todo lo que nos contaron en el 78 en las aulas ES mentira, sabemos que nos estafaron y sabemos que lo único que hicieron es construir un Estado para vivir como marajás sin dar palo al agua. Lo sabemos y ellos saben que lo sabemos, por eso nos llaman fascistas. No acabaron con todos nosotros y a los que quedan hay que marcarlos para matarlos civilmente y quien sabe si pronto realmente... 


Urge acabar con toda la basura de Sistema que impera en nuestra patria. Y urge hacerlo rápido, porque de lo contrario no sólo traicionaremos los principios en los que algún día creímos, nos estaremos traicionando a nosotros mismos. Y estaremos dejando a nuestros hijos un mundo peor que el que nacimos, cuando no hace mucho la esperanza era dejarles uno mucho mejor que el que conocíamos.

Nos estafaron, si. 

De nosotros depende que dejen de hacerlo...