Sufrimiento...

Cada mañana, al levantarse, Alfredo sufre...

Es su dolor de una intensidad y una dureza insoportables. De hecho Alfredo sabe que muy pocos seres humanos soportarían, como él hace, estoicamente, y sin chistar, su profundísimo sufrimiento.

Cuando piensa en las víctimas de las preferentes que su Gobierno estafó, Alfredo no sufre, eso son menudencias sin importancia. 

A Alfredo los casi 6 millones de parados no le producen ni frío, ni calor. ¿qué importa que su Gobierno creara más de la mitad de ellos?...

Bobadas. Que en España (como le cuesta pronunciar ese infecto nombre a Alfredo, otra manera de acrecentar su dolor), haya más de dos millones de familias viviendo en la más absoluta de las pobrezas no es algo que incomode en demasía a Alfredo, esas cosas pasan y hay que verlas como algo natural. Los mercados son así de crueles cuando nos abocan a las crisis fascistas que sufren algunos...


El dolor que atenaza a Alfredo es mucho más intenso, mucho más lacerante, mucho más virulento e insoportable que todas esas menudencias de las que la gente se queja, la mayor parte de las veces por puro vicio...

La gente solo habla de corrupción, de EREs, de chorradas y de tonterías que ninguna importancia tienen. Qué profundo asco le produce a Alfredo ver como pierden el tiempo en esas bobadas... Él sufre, y nadie se fija más que en idioteces...

Y es que Alfredo, el hijo del aviador del Ejército Nacional sufre porque sabe que en el Valle de los Caídos hay enterrado un Dictador y un enemigo de la democracia... Y eso duele... ¡¡¡Cómo duele!!! No os podéis hacer la más mínima idea de como duele...

Cada mañana al levantarse, Alfredo, tiene que hacer de tripas corazón para poder ingerir las delicatessen que su criada le sirve antes de irse al único lugar de trabajo que conoce desde hace décadas: el Parlamento... (si, Alfredo siempre ha tenido criadas en su casa y no sabéis como se ha puesto el servicio desde que a José Luis, maldito idiota, se le ocurrió que había que regularizar su situación profesional... asco de país...) 

Tras el desayuno, ese dolor, esa herida lacerante, ese terrible trauma, se acrecienta de manera insoportable... 

¿Como se puede vivir con eso sin derramar cada día lágrimas de impotencia, rabia y pena? ¿Como sobrellevar tamaña afrenta a los ideales democráticos que Alfredo solo empezó a defender en 1976 justo al día siguiente de haber llorado la muerte de esa bestia malvada?...

La gente se queja de idioteces... Siempre quejándose... Que si no pueden pasar con 426 euros, que si no les atiende el médico porque para pagar el sueldo de Alfredo y sus adláteres hay que cerrar hospitales, que si los nenes no comen ¡maldita sea!, que dejen esos niños el vicio de comer, que es carísimo, coño...

Todos se quejan y solo el pobre Alfredo sufre... Si todos supieran... Cuanto dolor... Cuanto sufrimiento silencioso... 

Pero eso se va a acabar... Si... 

Alfredo se ha propuesto dejar de sufrir y va a desenterrar al Dictador. A ser posible antes de las elecciones "uropeas"... Y si esos fascistas del gobierno se oponen él les señalará con su dedo acusador: "¡¡¡FASCISTAS!!!, ¡¡¡NOSTÁLGICOS DEL FRAQUISMO!!!, ¡¡¡¿¿¿NO VEIS QUE  SOLO CAUSÁIS DOLOR???!!!"...

Si... 

Alfredo va a dejar de sufrir cuando saquen al Jefe de su padre de ese horrendo monumento que se dedicó a si mismo para estar ya ¡¡¡37!!! años recordando a Alfredo que ganó una Guerra al auténtico y único Régimen Democrático que nunca haya existido en España... 

Si...

Que cese este dolor...

Alfredo sufre...

Tened compasión...   

Solo es un ser humano que sufre...

Tened compasión...



PD.: Como mero apunte histórico, hay que señalar pues es de justicia, que Don Francisco Franco Bahamonde siempre quiso ser enterrado en el cementerio del Pardo, donde compró una tumba. 
La decisión de enterrarle en el Valle de los Caídos fue tomada tras su muerte por el actual Jefe del Estado Don Juan Carlos de Borbón y Borbón. 

Para los desmemoriados...