Cuando la cosa pinta REALMENTE mal

Escribía el 9 de Abril de 2012 este post que anoche releía y hoy he decidido re-publicar. Apenas he cambiado unos nombres... Juzguen ustedes mismos y comparen con el original, aquí.

La deriva de destrucción nacional que nos rodea ha entrado en una etapa de aceleración imparable. El proceso de destrucción del país parece no tener vuelta atrás y lo que estamos viviendo desde hace unos años está sumiendo a la población en una situación de perplejidad y de inseguridad, no sólo económica.

Se hacen llamamientos a la desobediencia desde las propias Instituciones del Estado. La violencia en algunas zonas del territorio está a la orden del día y se está incumpliendo sistemáticamente la Ley, siendo en muchos casos los mismos gobernantes los que lo hacen con todo el descaro del mundo. Además, el Gobierno no sólo no hace nada, (ni éste, ni el anterior, ni el anterior al anterior), sino que defiende o disculpa a los transgresores de la Ley y en cambio persigue con saña a los ciudadanos corrientes, a las víctimas del terrorismo a las que se insulta casi a diario, a quienes amparándose en un derecho Constitucional pretenden objetar algún pero al separatismo, o simplemente a los que discrepan, por el mero hecho de hacerlo. Fingiendo además que aquí, en realidad, no está pasando nada.

El odio a la nación española es cada vez más indisimulable y el objetivo principal: destruirla, parece que está cada vez más cercano. Asustados ante la posibilidad de no renovar poltronas, tanto los Srs. de la oposición, como los del Gobierno están contribuyendo, a que el "accelerando" hacia ese objetivo de destrucción sea arrollador.

Con unos dirigentes en un estado perpetuo de adormecimiento, miedo y preocupación por no parecer demasiado autoritarios, y sin capacidad de respuesta contundente, muchos nos preguntamos si no estaremos ante el final de los últimos años de convivencia pacífica en España.

El clima es irrespirable y algunos nos acordamos de cuando se acusaba a Aznar de ser el principal culpable de la tensión que producían los nacionalistas, por autoritario y duro. Ved pues donde nos ha llevado el talante y las "buenas formas" de Zp, de Mariano el inane y de Pedro el Feliz: al caos. Al “lo queremos todo y ahora” y al “o si no lo cogeré igual y encima te haré una pedorreta”.

Irónicamente tres  personajes tan diferentes como Zp, Mariano y Pedro el Feliz, pasarán a la historia como los Presidentes que con su ineptitud, su cobardía y su política de rendición ante los nacionalistas, han sumido a España en un caos de imposible solución.

Cualquier trabajador que no cumple con sus obligaciones suele ser inmediatamente despedido. Si además el trabajador miente u oculta datos que puedan afectar directamente a su trabajo seguramente será sancionado. Excepto si el trabajador en cuestión es un político.

El oficio de político es el único del mundo donde jamás se dan explicaciones sobre las responsabilidades y obligaciones adquiridas. Es el único en que una negligencia se tapa con una mentira o simplemente “olvidando” la negligencia o incluso disfrazándola de enorme éxito aunque sea evidentemente un fracaso de proporciones gigantescas. Es además, el único oficio en que puedes decir una cosa y justo la contraria al poco tiempo sin tener que preocuparte de las consecuencias.

Por desgracia, la clase política que nos toca sufrir en España no sólo es mentirosa, incompetente y negligente, además es plenamente consciente de lo que hace y de por qué lo hace: por conservar sus poltronas.

Lo más triste es que parece que una amplísima mayoría de españoles está encantada con estos Srs., que están donde están porque entre unos y otros los hemos votado, unos engañados (dicen) y otros a conciencia.

La cosa, verdaderamente pinta mal, muy mal...

Afortunadamente, ahora se puede votar a VOX, al menos queda una mínima esperanza...